Si le preguntas a cualquier persona qué es lo que llevó a la implantación de los sistemas de democracia confirmativa en gran parte del mundo, pero sobre todo en Europa, la respuesta será, sin duda, internet. Y si lees lo que los niños y jóvenes estudian, o lo que puedes consultar en la Gnosispedia, llegarás a la misma conclusión: internet, al permitir la comunicación bidireccional continua entre el gobierno y el pueblo, entre el arconte y el demo, permitió la transición desde la democracia representativa hasta la deliberativa, y posteriormente, a la democracia directa virtual, aunque ceñida a ámbitos determinados. En estas mismas fuentes, en las hemerotecas o en los libros de historia, también se pueden encontrar descripciones más o menos detalladas de la crisis de los partidos tradicionales y la irrupción de los partidos asamblearios que cristalizarían en el Partido del Compromiso, hegemónico en Europa desde 2025.
Pero en ninguno
de estos relatos se menciona el desarrollo de las corrientes de pensamiento que
impulsaron a los partidos asamblearios, o la asunción la ética de los criterios
de mínima convivencia racional, los CMCR. No se menciona la resistencia de los
defensores de la sociedad representada y silente del siglo XX, como el grupo de
les nouveaux philosophes de
Bernard-Henry Lévy y
Glucksmann, contrarios a Nietzsche, o los seguidores de la
Filosofía Sapiencial de Cavallé. No se considera la contribución de un grupo
reducido de, entonces jóvenes, filósofos, o más exactamente, filofísicos, de
diversos países, entre los que se encontraban los físicos Pierre Chigot y
Sophie Heyveart, que desarrollan en muy pocos años un extenso corpus de docenas
de libros, artículos, análisis y comentarios en los que imbrican la filosofía
natural, la del comportamiento y la política, a partir de las enseñanzas del
asturiano Mallada, dando un nuevo fundamento a la sociedad europea. Es en esa
época en la que Peter y Sophie comparten sus vidas en un pequeño estudio de un
edificio neo-haussmanniano de la rue Jacob en el Saint-Germain-des-Prés
parisino. No dura mucho, sólo dos años en los que la pasión arde como una
supernova y luego deja tras de sí un suave sol de clase M capaz de albergar una
fructífera vida de amistad. Pero es un periodo fundamental para ambos, en los
que sientan las bases de sus carreras profesionales, establecen relaciones con
jóvenes como ellos de toda Europa, y de fuera de ella, que
luego constituirían el Equipo, la “nomenclatura” del Partido
del Compromiso, y disfrutan de su juventud. Al final de este periodo Sophie y
Peter toman distintos caminos y se separan. Y se separan poco después de que
Anne y Peter se conozcan, aunque ésta no es la causa. Pero el vacío que deja la
ausencia de Sophie en Peter va poco a poco siendo llenado, en forma de amistad
cada vez más profunda, por la presencia de Anne, ya que ambos trabajan codo a
codo desde entonces.
| Rue Jacob, Paris |
![]() |
| Otra vez Sophie |
Y eso pese a que es
difícil encontrar dos mujeres aparentemente tan distintas. Sophie es la mujer
perfecta, Anne es un encantador cúmulo de imperfecciones. Sophie es apasionada
y ambiciosa, Anne no quiere más de lo que tiene. Peter piensa y recuerda
mientras mira a Sophie, sentada frente a él. O más bien mientras no la mira.
Porque no está viendo a la mujer madura y poderosa que tienen delante, sino siempre
está viendo a la joven a la que amó. Y cuando piensa en Anne, al contrario;
está viendo a la mujer madura que es, desgraciadamente sólo, su amiga.
- ¿Cómo
lo piensas plantear? ¿A través del Equipo? – Sophie se ha echado un poco hacia
atrás en la silla y cruzado sus hermosas piernas y balancea la que está encima
mientras habla.
- Lo
haremos. Pero no será suficiente. Tenemos que crear una corriente de opinión y
extenderla por todo el mundo en dos meses. Y ni siquiera sé aún cual es el
mensaje.
- El
mensaje es que el futuro es moldeable.
- ¿Y el
pasado también? No. Eso es peligroso. Nos verían como los peores tiranos de la
Historia, precisamente porque podemos cambiarla. Nos pedirían que acabásemos
con las guerras actuales eliminando sus orígenes e irían más lejos. ¿Por qué no
eliminar las guerras del siglo pasado, o el Holocausto? ¿Por qué no evitar los
daños que produjeron los regímenes comunistas o el capitalismo financiero que
apenas hemos acabado de abandonar? Ya puestos, ¿por qué no evitar la Peste
Negra que casi destruye a Europa en el siglo XIV? El mensaje no puede ir por
ahí. Si vamos a crear un demiurgo, o peor aún, vamos a convertirnos en uno,
será mejor que seamos el que describe Platón y no el de los gnósticos.
- ¿Y
por donde quieres ir?
- No lo
sé. De verdad que no lo sé. - Peter se levanta y va hacia la ventana. Un
gigantesco trasatlántico está entrando en Nordhavn. Peter se queda unos
momentos mirándolo. No le gustan mucho los trasatlánticos. La exagerada
superestructura les hace muy poco marineros. Pero la obra de ingeniería que
subyace merece ser apreciada. Permanece mirándolo unos instantes, y luego se
vuelve hacia Sophie. – Empecemos por el principio. ¿Qué hemos descubierto?
Sophie le
sostiene la mirada. - ¿Un mecanismo para modificar la realidad? ¿Alterar el
universo? ¿La historia? Estoy intentando emplear los términos más simples.
- ¡Eso
es! Términos muy simples, aunque sean inexactos. Lo primero que van a hacer
todos los que lo oigan es simplificar el mensaje. Usemos los términos simples,
incluso burdos. Ya los refinaremos luego.
- Vale.
Tenemos un mecanismo. ¿O es una herramienta?
- Una
herramienta es un objeto. Es material. Puede ser poseído y robado. Y copiado y
vendido. No. Una herramienta no. Tenemos un mecanismo.
- ¿Es
menos material un mecanismo?
- Sí. Si es un mecanismo matemático. Es un producto intelectual. No está al alcance de
todos.
- ¿Te
estás poniendo elitista? ¿El científico que ha ascendido a los cielos?
- No.
Estoy limitando ambiciones. Si no está al alcance de todos, algunos no lo
desearán.
- Sigamos.
aunque no lo veo. – Sophie acerca la silla a la mesa coge una hoja de papel y
saca de su pequeño bolso una pluma. – Tenemos un mecanismo matemático que…
¿qué?
- Tenemos
un mecanismo. Lo de matemático es una aclaración que no es necesario añadir de
mano. Un mecanismo para conocer el comportamiento del continuo.
- Espera.
El concepto del continuo no es simple.
- El
continuo en Física es muy complejo. Pero en lenguaje común el continuo es el
nuevo nombre del universo, el espacio-tiempo de Einstein, nada más. Aunque la mayor parte de la gente no sepa explicarlo tiene un conocimiento innato del mismo.
- Lo
acepto. Tenemos un mecanismo para conocer el continuo. ¿Y para alterarlo?
- No. Eso suena mal. Un mecanismo que nos permite operar sobre el continuo.
- Eso
es un eufemismo.
- Un
poco. Y no tiene sentido. No se puede operar sobre el continuo, no se puede
actuar sobre él, sólo moverse por él. Lo que tenemos es un mecanismo que nos
permite conocer y movernos por el continuo.
- Ahora
suena a la máquina de Wells. Volvemos a tener un objeto.
- Tienes
razón. Volvamos atrás: tenemos un mecanismo para conocer el continuo. Este
conocimiento nos permitirá movernos sobre él.
- Y al
movernos sobre él cambiamos la realidad. Volvemos al principio.
| Gráfico de relaciones |
Dos horas
después, son varias las versiones que han construido pero cada vez las
relaciones están más claras y los mensajes e implicaciones también. Peter, sin
darse cuenta, pone la mano sobre el hombro de Sophie mientras ella completa el
último gráfico. Es una costumbre que tenía cuando trabajaban juntos. En ese
momento se abre la puerta.
Anne se queda parada mirando al hombro de su
hermana. Cuando Sophie y Peter levantan la cabeza, abre la boca y, tras vacilar,
dice:
-
Tenemos
un grave problema con Alek.
Es Sophie quien
pregunta:
-
¿Con
Alek? ¿Qué problema?
-
La
religión.
***** Fin de la
cuarta entrega

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